Control de escapes de yuyo colorado en soja

Control de escapes de yuyo colorado en soja

El Amaranthus ssp. es una de las malezas más complejas, posee características especiales y atributos biológicos que la convierten en una maleza agresiva y muy difícil de manejar eficazmente. La aparición de escapes durante los primeros estadios de la soja, exige prácticas de manejo planificadas y eficaces, con herbicidas post-emergentes selectivos.

El Amaranthus spp. es una maleza de ciclo anual, con la característica particular de ser diclino dioica (pies femeninos y masculinos separados), no como las restantes especies de Amaranthus conocidas en Argentina son monoicas. Tiene tallos erectos e inflorescencias en forma de panícula terminal, siendo en las  plantas adultas de una coloración rojiza en tallos e infrutescencias, las que le dieron el nombre de “yuyo colorado”. Manifesta una muy alta tasa de crecimiento (3-4 cm por día) generando una abundante biomasa en un corto período de tiempo, y su sistema radicular es extenso y profundo, permitiendo un eficiente en el uso del agua. Presenta un patrón de emergencia muy extendido, con dos flujos bien marcados en primavera (septiembre-diciembre) y verano (enero-febrero).

En 2022, la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) lanzó una nueva alerta roja de un biotopo resistente al inhibidor de la PPO Fomesafen, sumando un nuevo modo de acción a la lista de resistencias que ya reporta la especie (glifosato, inhibidores de ALS y herbicidas hormonales). Por lo tanto, esto obliga a replantear las estrategias de control y enciende luces de alerta de cara a la próxima campaña. 

Ante esta situación, es momento de ajustar el control químico hacia otras estrategias que incluyan siempre la rotación de principios activos, siempre con especial atención al momento y forma de aplicación.

Para controlar esta maleza, debemos tener en cuenta la implementación del Manejo integrado, en dónde el control químico es una alternativa más, que debe ir acompañada de otras como son la rotación de cultivos y la siembra de cultivos de cobertura invernales, para controlar el primer flujo de emergencia de octubre.

A esta altura de la campaña, la estrategia debe apuntar a implementar herbicidas postemergentes, y de rescate para situaciones donde encontramos escapes, tratando de evitar los impactos sobre los rendimientos. Prestando especial atención en utilizar, dentro de las pocas herramientas disponibles, las que no generen fitotoxicidad en el cultivo, aun cuando se usan en dosis recomendadas para lograr un control aceptable de la maleza.

Recomendaciones para una aplicación eficiente

Para lograr el mayor control posible con herbicidas postemergentes, es clave contemplar tres factores fundamentales:

Tamaño de la maleza: Los activos manifiestan mayor eficacia en los estadios iniciales del desarrollo de la planta, preferentemente es estadio de plántula, sin que supere los 8 cm de altura o 2 a 3 hojas. La alta tasa de crecimiento del Amaranthus es un enorme problema que puede llevar al fracaso del control.

Condiciones ambientales: durante la estación estival, las condiciones favorecen una alta evaporación al momento de la aplicación que reduce la llegada del producto al objetivo, además de dificultarle al cultivo, su recuperación ante algún caso de estrés por fitotoxicidad.

Calidad de aplicación: es primordial contemplar una mezcla de tanque bien realizada, y las variables de aplicación correctas para garantizar el mínimo del contacto requerido (60 impactos/cm2. ), contemplando el uso de coadyuvantes que aumenten el mojado, la penetración y eviten la evaporación del herbicida.

El listado de herbicidas postemergentes disponibles para soja, la mayoría pertenecen casi exclusivamente al grupo de los inhibidores de protox (PPO) : fomesafén, lactofén y acifluorfén, destacándose los dos primeros en eficiencia de control.

 Otras opciones disponibles dependiendo de la tecnología de la semilla de soja son:

  • Inhibidores de la síntesis de aminoácidos aromaticos: glifosato.
  • Inhibidores de la síntesis de glutamina: glufosinato de amonio.
  • Herbicidas hormonales: 2,4D.

Las combinaciones principios activos con diferentes mecanismos de acción y su aplicación secuencial, en general, tienen un mayor impacto y pueden extender el período de protección previniendo la evolución  resistencias.

El control de malezas complicadas como el yuyo colorado en soja plantea grandes desafíos. Para apuntar una alta rentabilidad, hoy disponemos de nuevas tecnologías que ayudan a controlar las malezas en estos cultivos.

Una de las que se destaca es la tecnología Enlist®, que le permite a la soja tolerar aplicaciones de 2,4-D, glifosato y glufosinato de amonio, siendo una alternativa que viene a sumar en el manejo. Siendo conscientes de hacer un buen uso de esta herramienta para que dure el máximo tiempo posible sin manifestación de biotipos resistentes a estos activos.

Las sojas resistentes a glufosinato de amonio son una nueva herramienta que permite el manejo de malezas difíciles en la postemergencia del cultivo, sin resignar rinde.

MARCH II® es un herbicida para pre- y post-emergencia, formulado a base de sal de potasio de N-fosfonometil glicina (glifosato) al 66,2%. Posee una máxima concentración en equivalente ácido (540 gr/lt), cotrolando gramíneas, ciperáceas y malezas de hoja ancha. De acción sistémica, es absorbido por hojas y tallos verdes y traslocado hacia las raíces y órganos vegetativos subterráneos, ocasionando la muerte total de las malezas emergidas. Se inactiva rápidamente en contacto con el suelo, por lo tanto, no deja residuos y se puede sembrar después de su aplicación.

MABYN® es un herbicida sistémico y de acción hormonal, para el control de malezas de hoja ancha. Su formulacion es SL (concentrado soluble) que contiene una mezcla de sales de 2,4-D: Sal de alquilamidopropildimetilamonio del ácido (2,4-diclorofenoxi) acético + Sal de dietanolamina de del ácido (2,4diclorofenoxi) acético, equivalente en ácido 2,4-diclorofenoxiacético 34 g/100ml. Es su exclusiva fomulación se destaca su ultrabaja volatilidad. Además, permite aplicar dosis con cantidades menores por hectárea comparadas en comparación con las otras sales y ésteres de 2,4-D, manteniendo la misma eficacia.

GLUFOSINATO DE AMONIO DELTA es un herbicida de contacto (con leve efecto sistémico), del grupo de los graminicidas FOP, formulado con Glufosinato de amonio 20%. Es utilizado para control total (no selectivo) de malezas en postemergencia. Recomendado para combinar con otros principios activos y para incluir en la rotación de herbicidas. No presenta volatilidad y posee un mejor perfil toxicológico que otros herbicidas desecantes. Su formulación EC líquida de alta concentración, simplifica su manejo.

Como recomendación final, siempre la recomendación es realizar un manejo integrado; no aislarse en acciones individuales, sino combinar prácticas culturales con herbicidas con distintos mecanismos de acción y sumar tecnologías como la que otorga al cultivo resistencia.

 

Fuentes: Aapresid